martes, 31 de mayo de 2011

Evita en Los Toldos

Con el paso del tiempo, muchas localidades les deben su crecimiento, reconocimiento o simplemente la presencia destacada en los mapas a sus ciudadanos ilustres, aquellos que nacieron o se movieron en sus tierras aunque solo sea por unos años. El reconocimiento puede ser más o menos tardío, pero llega: como cuando, el 9 de junio de 2004, la ciudad bonaerense de Los Toldos –también conocida como General Viamonte– decidió rendir homenaje a su gran ciudadana célebre, Evita Duarte, abriendo el Museo Municipal “Casa Natal María Eva Duarte de Perón”. El Museo funciona en el mismo hogar donde la niña transcurrió parte de su infancia, cuando todavía no soñaba ni asomaba ser la abanderada de nadie.

PRIMEROS AÑOS El desafío de los vecinos de Los Toldos fue reciclar la vivienda –declarada Monumento Histórico Provincial y Nacional– pero respetando su estilo. Así, como en una reconstrucción de rompecabezas, están marcados dentro de la casa los primeros años de vida de Eva, desde 1919 hasta 1930, cuando tras la muerte de su padre, Juan Duarte, se trasladó a Junín junto con su familia.
“Queremos jerarquizar la casa donde pasó su infancia, dándole contenido y valor turístico. Para eso fue fundamental la participación de los vecinos, que donaron muchos elementos, desde una máquina de coser que le pertenecía a la familia hasta ladrillos”, explica el secretario de Turismo de Los Toldos, Flavio Gulli. La máquina de coser era la que usaba la madre de Eva para trabajar, cosiendo y remendando a pedido.
Poco a poco, fueron llegando al Museo desde imágenes inéditas de Evita actriz hasta prendas personales que alguna vez la vistieron de pies a cabeza: vestidos, trajes, zapatos, guantes, sombreros. También hay registros históricos, como una de las cartas que le escribió Juan Perón en 1945 desde isla Martín García, cuando estuvo detenido tras la revuelta que un año después terminaría por consagrarlo al frente de la presidencia.
Buscando un refugio histórico, estos objetos lo encontraron en un Museo que promete en unos años agrandarse a complejo cultural. Pero eso es para más adelante: ahora el orgullo de la casa se expande a través del Libro de Visitas, que deja registro del paso de políticos y viajeros locales y extranjeros. “Una vez nos visitó el coro oficial de Noruega, que cantó para los presentes tres canciones, entre ellas ‘No llores por mí Argentina’, cuenta el secretario de Turismo.

ITINERARIO BONAERENSE La tematización de la figura de Eva Perón, que comprende sitios referenciales en su vida, abarca distintos aspectos y recorre distintos lugares cercanos a la localidad de sus primeros años. Lugares que la muestran tal cual fue: una mujer que nació y se crió dentro de una familia irregular, con un padre que tenía formada otra familia en paralelo en Chivilcoy. La precariedad de la casa de Los Toldos –con piso de tierra– denota sus primeros años de pobreza.
A solo 20 kilómetros de Los Toldos se encuentra la estancia La Unión, donde nació María Eva el 7 de mayo de 1919, inscripta luego como hija de Juan Duarte, un concejal conservador de Chivilcoy, y Juana Ibarguren. Nacida en pleno campo, en una zona poblada por una comunidad mapuche conocida como la “Tribu de Coliqueo” en homenaje al reconocido cacique, según se sabe la familia convivió en buenas relaciones con los integrantes de la comunidad originaria. Por eso mismo la madre de Eva fue asistida en el parto por la comadre mapuche Juana Rawson de Guayquil.
Entre 1905 y 1936, en Los Toldos la gran mayoría de las tierras pertenecía a esa comunidad mapuche amiga del blanco, aunque con los años una continuada cantidad de argucias legales fueron excluyéndolos de sus propiedades. Entre los nuevos estancieros que fueron ganando tierras se encontraba Juan Duarte.
Dentro de la ciudad, las postas son varias: la Iglesia Nuestra Señora del Pilar, declarada Monumento Histórico Provincial y Nacional, donde fue bautizada Evita; la Escuela N1 Domingo Faustino Sarmiento (en la actualidad se encuentra el Jardín Nº 901), donde “la abanderada de los humildes” fue alumna regular desde 1928 a 1930; la plaza Rivadavia, donde la familia de los Duarte paseaba y jugaba por aquellos años.
A menos de 50 kilómetros, el recorrido que sigue los pasos de Eva durante su infancia continúa en Junín, destino de la mudanza familiar en 1930. Aquí la niña terminó sus estudios primarios en la Escuela N1, frente a la plaza principal, destacándose entre sus pares por su capacidad al recitar y dramatizar. Si bien en 1935 ya dejó Junín para irse en tren hacia Buenos Aires e iniciar su carrera como actriz, los juninenses también se guardan algunos monumentos edilicios no menores, como el edificio de la Escribanía Ordiales, donde el 22 de noviembre de 1945 María Eva Duarte contrajo matrimonio civil con el coronel Juan Domingo Perón. Un poco más allá asoman las torres de luz del Club Atlético Sarmiento, reconocido como “Estadio Eva Perón” por haber sido gestionado crediticiamente en 1946, cuando Evita ya era primera dama.
El circuito que en unos años promete afianzarse como nacional y que nace en Los Toldos se puede seguir recorriendo en otras localidades y sitios fundamentales en su vida de soltera y de casada, como es el caso de la Parroquia San Francisco de Asís de La Plata, donde Eva y Perón contrajeron enlace religioso el 10 de diciembre de 1945, o el Museo Histórico 17 de Octubre de la Quinta de San Vicente, un refugio de amor y descanso para el matrimonio. Y también Buenos Aires tiene, en una casona de Palermo que fuera Hogar de Tránsito creado por la Fundación Eva Perón, un museo que le está dedicado y reúne importantes testimonios de su vida y su obra.



Fuente: Benito Insua Informe: Diego Abdo en Página/12

martes, 24 de mayo de 2011

Zonas turísticas abaten pobreza

Los destinos que promueve el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) registran un índice de marginación menor al del estado donde se localizan, aseguró Adriana Pérez Quesnel, directora general del organismo.
Explicó que ello se debe a que los Centros Integralmente Planeados (CIP) generan empleos y combaten la pobreza en la zona.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Población (Conapo), el índice de marginación es una medida-resumen que permite diferenciar los estados y municipios del país según el impacto global de las carencias que padece la población como resultado de la falta de acceso a la educación, residencia en viviendas inadecuadas y percepción de ingresos monetarios insuficientes.
Añadió que Cancún registró el índice de marginación más bajo de los CIP, al alcanzar una media de -1.6025, ubicando al destino 1.3 puntos por encima del estado.
Expuso que ello se debe a que cada año recibe más de 3 millones de turistas locales y foráneos.
Añadió que estos destinos además de ser una importante fuente de empleos a nivel nacional han contribuido con el desarrollo turístico de México. Con base en las cifras del Conapo, se observa que también tienen un impacto en el crecimiento socioeconómico de la entidad.
Según cifras oficiales del Fonatur en los últimos 30 años se han hospedado en estos destinos 73 millones de turistas extranjeros y de acyerdo con la Secretaría de Turismo federal 44% de las divisas que ingresan al país por concepto de turismo lo hacen a través de los CIP.

INVERSIONES

Otro de los factores fundamentales para minimizar el impacto global de las carencias que padece un municipio o entidad son las inversiones tanto públicas como privadas.
Desde su creación, el Fonatur ha invertido 2,216 millones de dólares, los cuales han atraído una inversión privada de alrededor de 15,000 millones de dólares.
Comentó que el crecimiento turístico, el desarrollo regional y la creación de empleos son primordiales para impulsar las comunidades y que de esta forma la población pueda tener las mismas oportunidades.




 
Crédito: Arcelia Lortia / El Economista

domingo, 22 de mayo de 2011

Pueblo musiquero

Bonita y cultural, así podría definirse brevemente a Cosquín. Estratégicamente ubicada en el centro del país, a 780 kilómetros de Buenos Aires, la ciudad es reconocida como sede del Festival Nacional de Folklore, el encuentro más relevante del género. Durante todo enero se pueblan los rincones más inverosímiles de la zona, y desde los campamentos hasta las peñas, las casas de familias y las orillas del río confluyen melodías de chacareras, gatos, zambas, escondidos, bailecitos y cuanto ritmo florezca de las entrañas de la tierra. Febrero y marzo se tornan más vacacionales, y dan protagonismo a los pliegues montañosos y los distintos balnearios. Pero sólo cuando el verano llega a su fin y disminuyen las visitas, la ciudad disipa el bullicio y equilibra naturaleza y cultura. Entonces relucen el casco histórico, las historias y los mitos sobre su fundación, y una serie de encuentros artísticos que vale la pena conocer bajo el influjo de sus aires serranos.

AL PIE DEL PAN Sólo 60 kilómetros al oeste de Córdoba capital, Cosquín está formada por barrios de casas bajas y algunos edificios altos sobre las calles principales. Desde el este el cerro Pan de Azúcar, al que los comechingones llamaron “Supaj Nuñu”, en mención a la belleza del pecho femenino, se impone sobre el cordón montañoso que atraviesa la región como una regla. Llegar a la cumbre, o al menos intentar una caminata ascendente, es un reto posible y no muy exigente. El camino implica un sendero zigzagueante con mucha vegetación, sierras extrañamente azuladas donde abundan los espinillos y algunos exponentes de la fauna autóctona.

Para los más reticentes al ejercicio, otra opción es subir en la aerosilla que lleva a la cruz de acero, mientras del otro lado algunos ávidos montañistas se animan a la escalada. No muy lejos, el bloque llamado la Piedra de San Buena testimonia la cultura comechingona en grabados y figuras de la naturaleza, con emblemas y símbolos de la fecundidad. Si se tiene fortuna, puede escucharse de la voz de algún vecino el extenso relato mítico de Cosco-Ina, la india que se lanzó al vacío desde allí en busca de su amado, ante el acecho conquistador español.

Pero nadie puede pasar por Cosquín sin visitar su río, parte del alma del lugar como en toda Córdoba. Su silueta zigzagueante llega desde dos regiones opuestas: las sierras altas de San José y la Pampa de Olaen su brazo oeste, y por medio de una corriente delgada pero potente desde La Falda, al nordeste, cobrando vigor y forma de triángulo en La Juntura, balneario natural con playas de arena. Aquí surgen las juntadas guitarreras, el clima festivo y por supuesto los baños, incluso pasado el verano. A partir de esa confluencia, el denominado río Cosquín se encajona sobre paredones de piedra y su cauce se va derramando en anchas y angostas orillas, generando bañados y algunas lagunitas ocasionales donde la pesca se da cita. Cerca de la ciudad, con varios puentes de cemento y piedra se forman cascaditas y represas, como La Toma o el Azud Nivelador, completados con campings, clubes sociales y paradores para comer y escuchar música. Su lomo arrugado y repleto de cantos rodados sigue curso incansable hacia el sur, hasta desembocar en el gigantesco lago San Roque, después de haber atravesado la localidad de Bialet Massé y de cara a Carlos Paz.

El otro atributo de Cosquín son sus callecitas de barrio, de pueblo chico con impronta colonial, donde también hay construcciones más recientes como la casa que habitó el escritor Roberto Arlt. Hacia el 1900 muchas familias adineradas de Buenos Aires y Córdoba hacían sus casas-quinta en la zona, ya que Cosquín era recomendada como uno de los paraísos cuyo microclima favorecía la recuperación de enfermedades respiratorias, y en especial a los enfermos de tuberculosis, antes de la aparición de la penicilina.

CIUDAD CULTURAL Después del Festival Nacional de Folklore en la Plaza Próspero Molina la ciudad se tranquiliza, pero su actividad artística no declina. Es como si el paso de grandes nombres del cancionero popular por las famosas Nueve Lunas dejara la magia del folklore en las calles, bares y casas, dando pie a otros eventos relevantes. Dos ejemplos: el Festival de Cine bajo las Estrellas, una serie de proyecciones en pantalla gigante con películas para niños y público en general, así como el recientemente concluido Encuentro de Muralistas. “Ya en décadas pasadas las paredes de la ciudad eran reflejo de la historia de un pueblo que de a poco se posicionaba como centro cultural de Latinoamérica. Con este encuentro nuestra ciudadanía y los vecinos de la zona vuelven a disfrutar del trabajo de artistas de diferentes puntos del país y del mundo, que han plasmado la historia y la realidad en nuestras calles”, cuenta Fernanda Rodríguez, de la Comisión Municipal de Folklore, en referencia a la visita de muralistas nacionales, de Colombia, Perú, Ecuador, México, Venezuela y España, que dejaron reflejado su arte en las paredes coscoínas y brindaron charlas de interés.

Tras su paso, Cosquín quedó con el brillo renovado palpable en sus veredas, gracias a las exposiciones que son propiedad ahora de vecinos y visitantes. Otra novedad fue la inauguración a fines de abril de la Feria de Artesanías en la plaza San Martín (la “otra” plaza), dejando fijos los interesantes trabajos que suelen verse en temporada de vacaciones. Para mayo está programado el Festival Internacional de Cine Independiente, con cortos y largometrajes de ficción y documental, mientras la música recobrará su protagonismo con el comienzo del Cosquín de Peñas, circuito invernal que propone un paseo de postas por reductos folklóricos en distintos puntos estratégicos. Celebraciones en la Plaza Mayor de América, la tradicional Fiesta del Duende con desfile por las calles céntricas, y otras actividades más pequeñas pero agradables completan un atractivo calendario anual.

COMO LLEGAR: Desde Buenos Aires son 780 kilómetros, tomando la RN 9 y la autopista nacional 19 hacia Villa Carlos Paz. Luego se enfila hacia la localidad de Bialet Massé, donde se toma la RN38. Urquiza, Chevallier, Sierras de Córdoba, Mercobus y Expreso Que Bus salen de la Terminal de Retiro (www.tebasa.com.ar / 011-4310-0700) con tarifas promedio en servicio semicama desde $219; ejecutivo $245; y suite $282.




Fuente: Pablo Donadio en Pagina/12 (Argentina)

lunes, 16 de mayo de 2011

Quito: “Capital Americana de la Cultura 2011”

Quito es una capital latinoamericana muy atractiva y que conserva una rica herencia cultural, que proviene de la época precolombina. Pues bien, la capital de Ecuador es este año la Capital Americana de la Cultura, según lo designó en septiembre del año pasado el Buró Internacional de Capitales Culturales (IBOCC).

Este Quito colonial ha recibido numerosas denominaciones que intentan resaltar su cuantioso acervo cultural, desde Ciudad Convento a Relicario de Arte en América. Lo cierto es que esta ciudad ya referente en la región tendrá un año 2011 plagado de celebraciones que, sin lugar a dudas, le servirá de promoción no sólo en América sino también en el mundo.

El año de capitanía cultural se ha estructurado en torno a cuatro etapas: la primera tuvo lugar de enero a marzo y tuvo como propósito posicionar la imagen de la ciudad como “ciudad cosmopolita” y abierta, mientras que la segunda es la actual, y buscará presentar a Quito en todo su patrimonio artístico y religioso.

Las dos últimas etapas corresponderán a los dos últimos trimestres y se encargarán del concepto de “Quito Verde“, con énfasis en sus posibilidades de
El centro histórico de la capital ecuatoriana, un referente cultural en la región
Así también, se irán celebrando a lo largo del año las distintas festividades religiosas de la ciudad con más color y brillo, se realizarán conciertos de música, espectáculos de danza y festivales de gastronomía local, entre otros. Se ofrecerán recorridos nocturnos especiales por distintos puntos de interés de Quito y obras de teatro.

La capital de Ecuador, declarada en 1978 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuenta con más de dos millones de habitantes, y ostenta el centro histórico más grande, mejor preservado y menos alterado de América Latina. A todo estoy hay que sumar la variada oferta turística, que incluye todos los segmentos, de aventura, religión, patrimonial y de naturaleza, entre otros.

Entre los numerosos atractivos de Quito se pueden mencionar su casco histórico con más de 100 monumentos, la Plaza Grande o de la Independencia, corazón de la capital ecuatoriana, la Catedral metropolitana, y no se puede soslayar al volcán Pichincha, sobre cuyas faldas se extiende la ciudad.

También se pueden destacar la Calle de las Siete Cruces, la Cuesta del Suspiro, el Arco de la Reina, la Calle de los Milagros, la Plaza de San Francisco, o el Museo de la Ciudad, el Centro Cultural Metropolitano, el Convento de San Agustín, la Capilla Sixtina, el Museo Nacional de Arte Contemporáneo y el Museo de Cera, como atractivos culturales.




Fuente: Termómetro Turístico

domingo, 8 de mayo de 2011

II Seminario Internacional "El rol del desarrollo turístico en la reducción de la pobreza"

El pasado jueves 28 y viernes 29 de abril, el Cine Tita Merello de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) fue sede del II Seminario Internacional organizado por el Centro Internacional de Estudios sobre Turismo y Desarrollo (CIETyD) con el objetivo de promover el desarrollo y el conocimiento de las diferentes experiencias de turismo comunitario existentes a nivel nacional e internacional.

El acto de apertura estuvo a cargo del Dr. Oscar Tangelson, Director del Dpto. Desarrollo Productivo y Tecnológico de la UNLa; el Lic. Alfredo Somoza, Presidente de ICEI; el Lic. Ignacio Crotto, Secretario de Turismo de la provincia de Bs. As. y el Mg. Julián Kopecek, Director de la carrera de Turismo de la UNLa y Co-director CIETyD. Asimismo, estuvieron presentes representantes de organismos, empresas e instituciones vinculadas directa o indirectamente a la actividad turística como el INAES, PRONATUR, ENTUR, INTA, Secretaría de Turismo de la Pcia. de Bs. As, Fundación Proturismo, y Fundación por La Boca, así como también referentes de la Legislatura del GCBA.

El Seminario contó con la presencia de disertantes nacionales e internacionales que presentaron experiencias y/o temáticas relacionadas al turismo comunitario ante un público de aproximadamente 400 personas. Asimismo, participaron de actividades como un circuito en el barrio de La Boca, coordinado por la Red de Turismo Sostenible de La Boca y Barracas, y talleres vinculados a la “Gestión de productos de turismo sostenible”, dictado por el Ing. Fabián Román, y a “Procesos organizacionales en la iniciación turística”, a cargo del Lic. Jorge Defino.

Los resultados del Seminario serán sistematizados en la III publicación del CIETyD referida a la temática de turismo y pobreza, que incluirá también una recopilación de las presentaciones de los disertantes.
En cuanto al material fotográfico y académico vinculado a las presentaciones de los disertantes invitados estarán disponibles para su consulta  en www.iceimercosur.org.ar y www.observatur.edu.ar.

Para más información  info@cietyd.org.

Ponencias:
Caminos de Altamira - Mendoza
Co-desarrollo - Proyecto Creando Nuevas Rutas
Factores condicionantes para la sostenibilidad del turismo comunitario
Fundacion ARCentral
Mision Laishi
ProyectoGuariquenIILaRutadelJengibreFundacionIcei Rep Dominicana
Proyecto Turismo Rural Comarca Bermejo
Proyecto Turismo y Comunidades Originarias, Trevelin
Red Argentina de Turismo de la Economia Social
Red de Turismo Comunitario Barrio Sur y Palermo
Red de Turismo Sostenible de La Boca y Barracas

ImageAcreditaciones

ImageAuditorio

ImageSecretario de Turismo de la Provincia de Buenos Aires, Lic. Ignacio Crotto

ImageLic. Giacomo Morandini - Cooperante Icei Brasil

ImageLic. Michele Falaschi - Cooperante Icei Rep. Dominicana

ImageProf. Daniel Piña y Prof. Sergio Salinas - Caminos de Altamira, Mendoza

ImageMg. Sergio Borelli - Proyecto  Turismo Sostenible en La Boca y Barracas, Fundación Icei Mercosur

ImageSra. Teresa Stambazzi - Red de Turismo Sostenible de La Boca y Barracas

Image Lic. Marcelo Di Giácomo y Téc. María Emilia Aller - Programa Pueblos Turísticos, Pcia. de Bs. As

ImageSr. Isaias Nichols y Sr. Marcos Martínez - Proyecto Turismo y Comunidades Originarias de Trevelin

ImageTéc. Pablo Rey y Dr. Daniel Bazán Richibut - Red Argentina de Economia Social y Turismo

Image Ing. Fabián Román - Taller de Gestián de productos de turismo sostenible

Image Lic. Jorge Defino - Taller de Procesos organizacionales en la iniciación turística

ImageSr. Luis Romero y Sra. Blanca Colliard - Baqueanos del Rio, Paraná - Entre Ríos

ImageDon Norberto Pauleti y Téc. Hermelindo Cabrera - Fundación ARCentral, Misiones

ImageDr. Renato Dillon Gallegos - Oficial de Programa Interculturalidad de la OMT

ImageSr. Benito Ricardo Morales y Dra. Sandra Nazar - Proyecto Espejo de Sal, Jujuy

ImageSra. Ivonne Quegles - Red de Turismo Comunitario de Barrio Sur y Palermo, Montevideo - Uruguay

Image Dr. Juan Velásquez Quispe - Proyecto Creando Nuevas Rutas, Perú y Ecuador

ImageCierre - De izquierda a derecha Ing. Fabián Román, Mg. Julián Kopecek y Lic. Jorge Defino

miércoles, 20 de abril de 2011

II Seminario Internacional “El rol del desarrollo turístico en la reducción de la pobreza”

Universidad Nacional de Lanús, 28 y 29 de Abril 2011


Organizan:
Centro Internacional de Estudios sobre Turismo y Desarrollo
Instituto de Cooperación Económica Internacional
Universidad Nacional de Lanús


Auspicia:
Proyecto Turismo Sostenible en La Boca y Barracas


Con el apoyo del Programa Voluntariado Universitario
del Ministerio de Educación de la Nación


ACTIVIDAD LIBRE Y GRATUITA


domingo, 17 de abril de 2011

Sol, arena y miseria

En los años 50 del siglo pasado emergió en México un paraíso turístico de nombre Acapulco que cautivó los ojos del mundo. La hermosa bahía bañada por las aguas del Océano Pacífico atrajo a personalidades como Elizabeth Taylor, quien contrajo matrimonio ahí, a John F. Kennedy, quien disfrutó su luna de miel, y a personalidades como Frank Sinatra, Plácido Domingo y Julio Iglesias, quienes se enamoraron de este destino turístico.

Acapulco se pensó como un desarrollo turístico modelo. A sus inicios se construyeron grandes hoteles y centros nocturnos de clase mundial. Años más tarde, se ampliaron avenidas y se crearon zonas residenciales exclusivas.  Sin embargo, desde el principio se olvidó algo fundamental: cómo incluir a los acapulqueños en el desarrollo y cómo beneficiarlos de las inversiones y riquezas que se generarían en su tierra.
Se pensó  en infraestructura, en promoción turística, en espacios recreativos, pero poco se reflexionó en las personas, en los pobladores de Acapulco. Se diseñó un modelo de progreso económico y social siguiendo las reglas del capitalismo salvaje, esperando que un día las migajas de la riqueza generada cayeran en el piso de los pobres y les aliviaran un poco el hambre. El economista Bernardo Kliskberg asegura: “Una economía debe crecer, ser estable, competitiva, propiciar el progreso tecnológico, pero, al mismo tiempo, debe estar orientada por parámetros éticos y monitorear qué impactos está teniendo sobre lo fundamental: los niños, la familia, los jóvenes, la ampliación de oportunidades, la salud, la educación”.

Hoy las consecuencias de aplicar un modelo económico no solidario son evidentes: no sólo por la creciente miseria que rodea a los lujosos hoteles, sino también por dramáticas realidades como la violencia y la explotación infantil. Los datos muestran una realidad que parece absurda: Acapulco es la ciudad mexicana con más números de personas en situación de pobreza alimentaria y la de mayor número de polígonos de pobreza urbana de Latinoamérica. 172 mil habitantes subsisten, tienen hambre, viven con la angustia de si van a tener algo que comer el día de mañana. La tasa de asistencia escolar es apenas del 65% y más de 70 mil personas no tienen acceso a agua potable. Para dimensionar el problema, hay zonas en las periferias de Acapulco que tienen niveles de desarrollo humano parecidos a países como Zambia, en África. Junto a la pobreza, otra realidad hiriente: se calcula que hay cerca de dos mil niños que son prostituidos en Acapulco. La revista Emeequis señala que hay paquetes exclusivos para pederastas que incluyen hotel y niño; los costos por la explotación van de 200 a 2 mil dólares, según el grado de pubertad. Desde los cinco años los infantes se prostituyen, a los dieciocho ya no “sirven”, según los explotadores.

La gran presión migratoria de otras regiones del estado hacia Acapulco explica en parte el porqué de la problemática; día a día se hacinan familias completas en los alrededores de la ciudad.

Sin embargo, las razones de la grave situación van más allá de la migración. Los tres instrumentos fundamentales para ayudar a sacar a las personas de la pobreza: educación, salud y salarios justos no fueron contemplados en las décadas de mayor auge de Acapulco.  

Por ejemplo, no se pensó en convertir a este puerto en un centro líder de América Latina de administradores del turismo o de escuelas de gastronomía de talla internacional. Parece que sólo se pensó en darles a los acapulqueños trabajo de albañiles y mucamas. No hubo un modelo educativo detonador de progreso local. No se puede soslayar también el factor de los salarios que han sido en muchos casos, infames, por baja competitividad de los trabajadores, pero también por la voracidad de empresarios que sólo lucran y no entienden la función social que debe tener toda empresa.  Aunado a ello, la terrible corrupción y cultura clientelar de la mayoría de los gobernantes guerrerenses es otra pieza fundamental en este problema de desarrollo.

Las enseñanzas de Acapulco deben trasladarse a nivel país. Como sostiene Kliksberg: “No basta crecer, es imprescindible pero no suficiente, ya que hay una cuestión de calidad del crecimiento… Un tema central en el nuevo pensamiento económico es la desigualdad. Si la desigualdad es baja, favorece el crecimiento y permite que éste también alcance a los pobres. Si es alta, se constituye en una traba feroz para el crecimiento”. Sólo tomando medidas económicas y sociales para lograr un desarrollo incluyente podremos construir un mejor país. La pobreza es una condición, pero no es un destino. Representa el pasado, pero no debe ser el futuro. La pobreza nos ofende a todos y también nos convoca a todos. Nadie puede ser indiferente al dolor de los demás. Nadie debe creer que le pueda ir mejor a él yéndole mal a la mayoría. 


Fuente: Alejandro Landero en La crónica de hoy (México)

viernes, 15 de abril de 2011

Turismo e inclusión social en Argentina

Publicación internacional de Julián Kopecek en la Revista Dialoghi.info de Italia

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La importancia económica del turismo
          El turismo, hoy en día, es uno de los sectores económicos más dinámicos a nivel mundial y debe asumir un rol protagónico para alcanzar los ODM, en particular el primero, el que se refiere a  erradicar la pobreza extrema y el hambre.

Efectivamente, no caben dudas de la importancia económica del turismo en la Argentina. La participación del rubro turismo y viajes en el PBI argentino es del 7,6 por ciento[1]. Esto quiere decir, que en la actualidad, el turismo es la sexta actividad de importancia en la economía nacional después de la industria manufacturera; las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler; el comercio mayorista y minorista; el transporte, almacenamiento y comunicaciones; y la enseñanza. En otros términos, la participación del turismo en el PBI es mayor, por ejemplo, a las actividades primarias y extractivas (agro, minería, incluyendo también extracción de hidrocarburos), a la construcción, y a cualquiera de los grandes componentes individuales de la actividad manufacturera. En el 2007, la actividad generó 1.198.366 puestos de trabajo –el 7,2 por ciento del empleo total-. Es decir, el turismo es el quinto responsable en la generación de trabajo en la Argentina, superando a sectores como construcción; actividades primarias y extractivas; y transporte, almacenamiento, y comunicaciones. En términos relativos, los ingresos por exportaciones de turismo en Argentina representan el 7,5 por ciento del total de exportaciones de bienes y servicios, constituyéndose en el cuarto sector exportador durante el año 2007, detrás únicamente de los complejos aceitero, petrolero y automotriz[2].

Igual de importante aún, la Argentina se encuentra lejos de la frontera internacional[3], en la cuál el turismo representa el 9,9 por ciento del PBI y explica el 8,4 por ciento del empleo total. De acuerdo a la Organización Mundial del Turismo[4], la curva del mercado presenta una tendencia a la diversificación de los destinos: mientras en 1950, 15 destinos absorbían el 98 por ciento del turismo internacional, en 1970 ese porcentaje se redujo al 75 por ciento, para caer al 57 por ciento en 2007, reflejando sin duda la emergencia de nuevos destinos, mayoritariamente en países en desarrollo.
Ahora bien, una perspectiva de economía política nacional debe interrogarse por el impacto de la actividad turística en la estructura social en su conjunto. Es decir, la economía política nacional –a diferencia de la economía clásica-, además de analizar la actividad económica desde el punto de vista de la acumulación, analiza la actividad económica desde el punto de vista de la producción y distribución. En este sentido, el presente trabajo se interroga por la relación entre turismo y desarrollo ¿Cómo se produce el turismo que se consume en la argentina? ¿Cómo se distribuye en la estructura social? ¿Cómo afecta el turismo la vida los pobres? Y sobre todo ¿cómo puede mejorarla? Es decir, se trata no sólo de incorporar al turismo en la agenda de desarrollo empresarial, sino de procurar que dicho desarrollo esté subordinado al desarrollo económico y social de la nación. 
La economía política del turismo: del “turismo popular” al “turismo mercancía”
En el sector de turismo, el enfoque dominante en materia de política pública ha consistido en aplicar en forma implícita una modalidad particular de teoría de la dependencia, sobre la base de una relación centro-periferia. A grandes rasgos, el enfoque de política pública dominante ha tendido a concentrarse en tres dinámicas: primer, promover la inversión privada; segundo, impulsar el crecimiento macro-económico agregado de la actividad -sin analizar su impacto en la estructura social ni la micro-economía de su desarrollo-; tercero, focalizarse en las ganancias de divisas internacionales sin tomar en consideración las oportunidades y las necesidades de los sectores pobres y excluidos.
Desde el punto de vista de la economía política, los actores de esta modalidad particular de desarrollo turístico son normalmente elites nacionales y compañías internacionales, ambas orgánicamente articuladas. Esta articulación suele generar un circuito, en dónde las ganancias de la actividad son repatriadas a los centros internacionales de emisión de turistas, y los vínculos con las economías locales tienden a ser débiles, con la posible excepción del empleo. En otros términos, el turismo ha tendido a desarrollarse como actividad que se comercializa en los centros económicos internacionales, pero que se consume en el punto de producción. Por lo tanto, y paradójicamente, esta modalidad de desarrollo implica una transferencia de recursos desde las periferias –receptoras de turismo- hacia los países centrales –emisores y receptores al mismo tiempo-. Es decir, los que consumen el bien turístico obtienen la ganancia de los que producen el bien turístico.
Esto no ha sido siempre así. Argentina estuvo en la década del ‘40 y los ‘50 a la vanguardia de la experiencia conocida como “turismo popular”[5]. El turismo popular, introducido por los dos gobiernos peronistas, se constituyó como un verdadero puntal de referencia de cómo el Estado puede planificar el turismo. El caso prototípico fue la Ciudad de Mar del Plata. Las estadísticas de la época demuestran que “Para 1938 –luego de la inauguración de la Ruta Nacional Nº 2- recibió 100.000 pasajeros, durante el año 1950 alcanzó el millón de pasajeros y en el primer lustro de la década del ‘60 llegó a un ingreso promedio temporario de 1.403.748 personas. En el primer lustro de la década del ‘70 la cifra de arribos se multiplica, de modo que el promedio de la temporada estival se estima en 2.431.084 pasajeros”[6].
El turismo nacional, acompañando las políticas de industrialización y sustitución de importaciones, produjo como consecuencia directa el mayor proceso de distribución equitativa de la riqueza nunca antes vivido por nuestro país, aumentando la calidad y la cantidad de empleos, reduciendo la pobreza y consolidando una cultura del descanso turístico para las clases trabajadoras que no iba a perder en los próximos 50 años.
Fue en la década del noventa en donde los paradigmas económicos se subvirtieron. El turismo como factor de desarrollo dejó de ser una herramienta para el derecho al descanso y a las vacaciones de los trabajadores, para convertirse en un instrumento macroeconómico más para favorecer el ingreso de capitales extranjeros.
Las fotografías que nos deja esta época son sin lugar a dudas fieles reflejos de este proceso: la instalación de los Hoteles 5 estrellas de cadenas internacionales; el cierre de los ramales ferroviarios; la transnacionalización del transporte aéreo internacional y de cabotaje; las concesiones de las rutas nacionales; la desinversión en el transporte terrestre, entre otras consecuencias.
¿Es posible transformar este paradigma de modo de beneficiar el desarrollo nacional?
Hacia un paradigma alternativo: políticas públicas para turismo y la inclusión social
Hay otro mercado, un tanto oculto y postergado por la realidad actual: el de cabotaje. Sin querer iniciar un enfrentamiento entre el turismo receptivo y el turismo nacional, considero que las políticas turísticas deben buscar un equilibrio entre ambas tendencias. Esta estrategia no es irrealista comercialmente: el turismo interno representa el 73,7 por ciento del PBI que genera la actividad económica de turismo y viajes[7]. Tampoco es irreal desde el punto de vista de las preferencias de los consumidores. En efecto, 8 de cada 10 argentinos prefieren vacacionar en la Argentina y no en el exterior[8].
El problema con el turismo nacional en el esquema actual de políticas públicas, es que las ganancias por su explotación y desarrollo tienden a concentrarse en el circuito de elites nacionales y compañías internacionales. Esto genera, para el entorno social de producción de la actividad turística –las comunidades destino- una modalidad de economía de enclave que reporta nulos beneficios en  términos de desarrollo. Por ende, un punto de partida para comenzar a transformar esta situación sería promover empresas competitivas e internacionalizadas en el lugar de destino. Es decir, fomentar que la producción y comercialización de la actividad turística coincida con su ámbito de consumo. Esta lógica rompería con la economía de enclave, diluyendo la distinción centro-periferia. Se trataría de un modelo de desarrollo turístico que incorpore al desarrollo local y la eliminación de la pobreza como objetivos fundamentales.
“…Cuando las decisiones económicas siguen un patrón inadecuado, la distribución del ingreso queda subordinada al mismo, más allá de los buenos deseos de cualquier gobierno. En consecuencia, lo que llamamos justicia social también requiere para su materialización efectiva participación del gobierno y elevada eficiencia del mismo…” (Perón, 46: 1983)[9]
Al respecto, la actividad económica del turismo presenta una serie de características constitutivas que la hacen propicia para favorecer el desarrollo local.  En primer lugar, uno de los mayores activos que poseen las comunidades en la Argentina es su localización en áreas ricas en cuánto patrimonio cultural y recursos naturales. En este sentido, una política pública de turismo que cambie el eje acumulación por el eje de producción y distribución sería una contribución fundamental en la reducción de la pobreza y la redistribución de la riqueza. En segundo lugar, una política de turismo semejante –al romper con la lógica de economía de enclave- tendría un fuerte impacto vía efecto multiplicador en el mercado doméstico. En tercer lugar, el turismo es una actividad económica trabajo-intensiva. En cuarto lugar, el turismo es una actividad que permite oportunidades de negocios de pequeña escala, puesto que se nutre precisamente de la diversidad de la oferta. En quinto lugar, el turismo es una actividad económica que por su dimensión de servicio tiene una propensión a generar trabajo femenino, siendo el género una de las dimensiones importantes de la pobreza y la exclusión en América Latina.  
¿Por qué no apostar nuevamente al turismo nacional, con inversiones públicas y planificación estatal? El crecimiento del sector turístico nacional y su gran incidencia directa e indirecta en todas las economías regionales hacen de él una herramienta especialmente adecuada para el desarrollo sustentable. ¿Cuáles serían entonces los capítulos de una nueva agenda estratégica que conciba al turismo como política de Estado?
Como ya se mencionó más arriba, hay un marco general: las nuevas políticas turísticas deben encontrar un equilibrio de fuerzas entre el turismo receptivo y el turismo nacional, que favorezca el desarrollo nacional antes que concentración económica. Esto quiere decir al menos dos cosas.
En cuanto al turismo nacional, es necesario resolver los principales déficits que impiden que los actores locales se apropien de la producción y comercialización de sus activos turísticos. Para ello, resulta fundamental una ambiciosa estrategia integral que se proponga, entre otras cosas: un plan nacional de educación técnica focalizado, que contribuya a resolver los déficits sectoriales de capital humano, haciendo énfasis en la creación de una cultura emprendedora e innovadora; una línea de financiación –con un fuerte componente de micro finanza- que reduzca la falta de capital financiero para micro, pequeñas y medianas empresas; el reconocimiento, la promoción, y el fortalecimiento de la asociatividad como modalidad clave para generar capital social en las comunidades poseedoras de activos turísticos, enfatizando en la necesidad de reconfigurar la cadena de proveedores en beneficio de actores nacionales y locales; un plan de infraestructura en regiones pobres con potencial turístico, de modo de crear las condiciones para desarrollar nuevos activos y destinos emergentes; el uso de la herramienta de planificación estratégica participativa, acompañada de un reconocimiento de la importancia del sector informal y de la resolución de problemas de tenencia de tierras, con el propósito de paliar la falta de poder de mercado de los actores locales; una política de construcción de capacidades de los gobiernos locales, de modo de favorecer el proceso; una política de accesibilidad, que entienda al turismo como un derecho y no como un privilegio; finalmente, una actualización de la legislación productiva para el sector de turismo. 
En cuanto al turismo internacional, esta agenda no intenta en modo alguno subestimar su importancia. Es más, la agenda supone la ampliación sustantiva del mismo, pero a través de la generación de capacidades nacionales y locales, incorporando a la mayor cantidad de agentes sociales y económicos posibles, favoreciendo el ingreso de nuevas inversiones que sustituyan paulatinamente la actual concentración de operadores trasnacionales. En forma complementaria, se deben fortalecer las alianzas estratégicas con países vecinos. 
Estos son algunos de los aportes que se podrían y deberían producir en un país donde se hable del turismo como la nueva industria para paliar la pobreza y resolver alguno de los muchos problemas del desarrollo nacional.

[1]     Datos disponibles en el INDEC y los Informes de la Cámara Argentina del Turismo, 2008.
[2]     Idem.
[3]     Datos obtenidos del Consejo Mundial de los Viajes y el Turismo (WTTC).
[4]     Organización Mundial del Turismo, Naciones Unidas.
[5]        El peronismo instaló a partir de 1946 la idea de “turismo social”, el goce del ocio como un derecho de las clases trabajadoras, impulsadas desde el Estado. Para cumplir esta política, en 1948 se inauguró el complejo turístico de Chapadmalal –que dependía de la Fundación Eva Perón- que en los veraneos de 1953 y 1954 fue visitado por 24.218 trabajadores que no pagaron ni un centavo” (González Toro, Alberto, “Mar del Plata: apogeo y caída del turismo obrero”, Clarín, 01/02/2004). Asimismo, aprovechando las instalaciones que habían sido utilizadas por el personal jerarquizado que construyó la represa sobre el río Tercero en la provincia de Córdoba, se conformó la base operativa y subvencionada que, junto a Chapadmalal, recibió a contingentes de trabajadores argentinos, provenientes de las distintas provincias. Como complementación a estas políticas se generaron múltiples líneas de crédito público para la construcción de hoteles. Entre estos planes en 1947 se implementó un sistema de créditos denominado Préstamo Nacional Hotelero, otorgado por el Banco Hipotecario Nacional, cuyo objetivo era financiar la construcción de nuevos complejos hoteleros. Para el otorgamiento se estudiaban las propuestas considerando el lugar y el tipo de hotel que se preveía construir. En ese sentido, la gestión pública también intentó regular la organización y puesta en marcha de una más amplia red hotelera.
[6]     Cicalese Guillermo, “La implantación del modelo económico aperturista en los 70 y la crisis del turismo masivo en la Ciudad de Mar del Plata, 1976-1987” en Pastoriza Elisa “Mar del Plata en los años 30: entre la regresión política y el progresismo social” (1996).
[7]     Informes de la Cámara Argentina del Turismo, op. cit.
[8]     “8 de cada 10 personas aseguran que prefieren pasar las vacaciones en el país antes de salir al exterior”. (Los datos corresponden a un estudio de mercado realizado por la consultora TNS Gallup) Clarín 17/02/2007.
[9]     Juan Domingo Perón, “El proyecto nacional”, El Cid Editor, Buenos Aires 1983, p 42.

viernes, 8 de abril de 2011

Argentina aumentó en un 24 por ciento las áreas naturales protegidas

“Teníamos un sistema de áreas protegidas que representaba el 1 por ciento de la superficie total del país. Hoy hemos incrementado eso en un 24 por ciento, es decir, a las 3.100.000 hectáreas que teníamos les incorporamos otras 900.000. Es un gran avance, aunque todavía no es suficiente”, dijo la titular de la Administración de Parques Nacionales (APN), Patricia Gandini.

Esto no podría haber sido posible sin un incremento en el presupuesto de la institución, que pasó de 30 millones de pesos a los 220 millones actuales.

“Cuando empezamos la gestión en 2003 teníamos un magro presupuesto de 30 millones de pesos, y el año pasado ya teníamos 220 millones, o sea, un incremento de casi el 700 por ciento, lo que demuestra una clara política de tratar de mejorar el sistema de áreas protegidas”, precisó la funcionaria.

Entre las áreas incorporadas en estos 8 años, destacan los Parques Marinos, una nueva iniciativa que llegó de la mano de la primera Presidenta mujer de la institución, una especialista en biología marina que dedicó gran parte de su vida a estudiar la vida en los océanos.

“Nos fuimos al agua. Fue un salto importante porque se cambia una tradición que era un parque siempre mirando a la tierra. Por primera vez se mira al mar en otra figura jurídica interesante, que es crear los parques de manera interjurisdiccional. Esto quiere decir que la provincia no pierde el manejo completo del recurso, pero si o si tiene que consultarlo con parques”, destacó.

En tal sentido, se empezó por Chubut, con la creación de Parque Marino Costero, y se siguió con otros dos y otro tercero, que todavía es un convenio que no está escrita la ley; el Parque Nacional Isla Pingüino, en Santa Cruz, “una zona muy interesante que muestra la voluntad de la provincia de manejar muy bien sus recursos naturales”, precisó Gandini.

Otras áreas incorporadas fueron el Parque Nacional Campos del Tuyú, el primero en territorio bonaerense, y que tiene la particularidad de haber sido la primera sesión de tierra que hace la provincia de Buenos Aires desde la creación de la ciudad de Buenos Aires.

Asimismo, el monumento natural Bosque Petrificado, ubicado en la zona de Jaramillo, en la provincia de Santa Cruz, dejó de ser monumento y tiene un área de parque natural alrededor, y asimismo, aumentó la superficie del Parque Lihue Calel, en la provincia de La Pampa, entre otros.

“Otro ejemplo de este incremento se dio con respecto a terrenos pertenecientes al Ministerio de Defensa, se pudo firmar una serie de acuerdos para identificar las áreas que eran de interés para la conservación”, explicó la titular de la APN.

En tal sentido, se creó lo que se denominaron: las Reservas Naturales para la Defensa, y que según destacó la funcionaria, permitió crear, por ejemplo, el corredor biológico Puerto Península en Iguazú, que conecta dos “parches” que existían en el seno del Parque Nacional de Iguazú. También Mar Chiquita y La Calera, en Córdoba, se incorporaron por esa modalidad.

“Se creó una comisión de manejo conjunto con el Ministerio de Defensa, y las fuerzas realizan actividades que están consensuadas con parques que pone el personal para el monitoreo y la vigilancia, es decir, no hace falta ser el dueño para poder controlarlo, sino que nos aliamos con organismos del estado para poder custodiar esa tierra”, destacó Gandini.

A futuro, está prevista la creación del Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco, que va a tener unas 200.000 hectáreas. “Una parte va a ser propia del Parque, con dominio y jurisdicción, y otra que también va a pertenecer al sistema nacional que va a ser una especie de mezcla con la provincia”, concluyó Gandini.




Fuente: Alejandro San Martín de Télam